Sobra decir la movida que se ha montado por la caricatura que se hizo del profeta Mahoma en el mundo musulmán. Para unos será una bestialidad y para otros será el resultado ciertamente obvio de una provocación o insulto. Sin embargo, en este ambiente surrealista en el que estamos inmersos con Estatutos y movidas religiosas siempre viene bien echarse unas risas y ver que la vida no es tanta tensión como parece que sea:





Estamos inmersos en la caricatuera