La desvergüenza infinita del taxi hispalense
Leo hoy en la edición digital de CanalSur que el gremio sevillano del taxi (Unión Sevillana del Taxi) se va a reunir con el concejal de Gobernación del Ayuntamiento de Sevilla, Francisco Fernández, para tratar las pérdidas que para los taxistas suponen que, atención, los familiares de los viajeros del aeropuerto y Santa Justa vayan a recogerlos a dichas terminales. Se quejan de que les ocupan sus plazas (que en el aeropuerto es todo quitando los pasos de cebra, con lo que no queda otra opción) para la carga y descarga y que, por tanto, pierden dinero. A mi juicio, una desvergüenza más de este colectivo que no contento con aplicar unas tarifas más que altas (entre 15 y 18 euros si vas o vienes del aeropuerto), las más altas de AndalucÃa según la FACUA, con apenas aparecer cuando más demanda presuntamente hay, por las noches (se quejan de que no tienen seguridad pero se niegan a poner mamparas en sus taxis), también quiere prohibir que vayamos a recoger a nuestros familiares o amigos.
Pues bien, si alguien se da un paseo por Santa Justa o el aeropuerto verá, como he dicho anteriormente, que toda la franja lógica más cercana a las salidas de la estación y el aeropuerto está ocupada en su totalidad por taxis y pasos de peatones, con lo que la única alternativa “legal” en este sentido es dejar el coche en el aparcamiento, pagando una hora de estacionamiento por cinco minutos del mismo. ¿Cómo se pretende cargar y descargar con el vehÃculo particular si no es donde haya un hueco entre taxi y taxi? En cualquier caso, seguro que todos hemos sido testigo más de una vez de cómo los taxis arrinconan a vehÃculos particulares en reprimenda a esa actitud de la que se quejan, una actitud descabellada (¡por Dios!) de personas con coche que van a sitio públicos como son estaciones de trenes o aeropuertos y que ven cómo impera la ley del más fuerte (“y como te pongas chulo te vas calentito”, seguramente diga más de uno en alguna ocasión).
Este servidor es, desde hace tiempo, no-usuario de los taxis de Sevilla, principalmente porque me niego a pagar seis euros para que me lleven a mi casa en un trayecto de cinco minutos y porque es un servicio público, no un lujo.
¿Qué será la próximo? ¿Bajada de bandera a dos euros y “si no es lejos no te llevo”?