Evitar la “piratería” es posible, sólo hay que querer

A vueltas con todo lo relacionado con lo llamado “piratería” por la industria de la música y el cine (curiosa relación entre arte y dinero industrial), leo en elmundo.es la noticia de un exhibidor de cines que, por casualidad, ha conseguido desarrollar un sistema aparentemente no muy caro que evitaría que las grabaciones de películas en los cines puedan estar en el eMule minutos después de estrenarse dicha película. En resumen, se trata de colocar diodos LED infrarrojos (como los de los mandos a distancia que se apoderan poco a poco de nuestras casas) tras la pantalla, siendo así invisibles para el ojo humano pero molestas para una grabación audiovisual. El invento tiene posibilidades tales como hacer molestar la grabación con logotipos, frases y demás formas factibles de crear con dichos LEDs, que además no consumen mucha electricidad y tienen una vida más que prolongada.

¿El fin de las descargas de películas de estreno para verlas en casa con la única molestia de las personas que se pasean por la fila de delante de la cámara? Posiblemente, pero nadie de la industria quiere el invento. Resulta paradójico que poder evitar lo que dicen que está llevando a la ruina a todos los creadores audio… bla, bla, bla, no quiera ser implantado.

No voy a ahondar mucho más en este sentido, solamente reflexionar acerca de que si este invento se implantara realmente, quizá la SGAE y demás entidades de gestión de los derechos de parte de la realidad cultural de nuestro pais tengan impedimentos para, entre otras cosas, cobrar el dichoso canon de copia privada, es decir, cobrar los céntimos que cobran por cada CD, DVD, libro, etc. con el que cual normalmente ni comerciamos ni siempre grabamos cosas descargadas de Internet para uso personal (según el Código Civil, un hecho absolutamente legal que tanto la SGAE como el Gobierno criminalizan desde hace meses).

Así ven las cámaras estos diodos en funcionamiento: