Andando que es gerundio
La vida del turista tiene, entre otras cosas, la de fortalecer las piernas. En nuestro caso, hacernoslas pasar canutas, ya que nos hemos recorrido media ciudad yendo a lo que el recepcionista nos ha dicho que era el East Side Gallery, pero que o bien no sabemos mirar o nos ha timado un poco.
Nos alojamos a un paso de Potsdamer Platz (la “Torre del Agua alemana” la veo desde la ventana de la habitación), con lo que hoy, de día, hemos vuelto para tener nuestro primer contacto con una de las partes del muro de Berlín. Hay varias paredes cuya altura te ayudan a hacerte una idea de lo que esa separación suponía. Estas paredes están situadas en el trayecto auténtico del muro de Berlín, que atravesaba esta plaza.
Yendo hacia la East Side Gallery prometida -siguiendo el camino marcado en el suelo por donde pasaba el muro y que nos llevaría a la misma- nos encontramos con una buena parte de dicho muro que se mantiene en pie, y en donde se está construyendo una exposición llamada “la topografía del terror”, en donde también se situaban los cuarteles generales de las SS. Curiosa paradoja: una valla nos separaba de un muro que durante mucho ha separado a tanta y tanta gente.
Cerca del Checkpoint Charlie (hecho tan para los turistas que te hace irte corriendo) hemos sentido un escalofrío muy duro al ver esto:
Por suerte se trataba de una intervención artística probablemente relacionada con el aniversario de la noche de los cristales rotos, pero no hemos podido más que largarnos con sobrecogimiento al ver eso en un local comercial en Berlín, junto al trayecto real del muro.
Ya dentro de la “isla de los museos” -que nos hemos encontrado por casualidad casi- nos vimos dos imágenes cuanto menos de mucho contraste. La catedral de Berlín y un complejo de edificios casi tan altos como la propia catedral (que no es cualquier cosa), siendo derribados por imponentes grúas hidráulicas. Uno se ha visto de repente con una persona cargada de un trípode y una cámara oscura que, según su dueño, tiene unos quince años. Ha estado mucho rato allí, y sin duda he disfrutado al ver el laborioso proceso de creación de una foto tal y como se hacían antaño.
Igual quien hacía la foto es uno de esos que firman sus fotos en los libros que me compro o me regalan, pero es lo que tiene estar detrás del objetivo, que por la calle es raro que te reconozcan por muy bueno que seas.
Y por hoy ya basta de contar cosas que es muy tarde y mañana hay que madrugar de nuevo. Os dejo con un adelanto de un atardecer espectacular en la puerta de Brandemburgo, arco iris incluido. Mañana subo un par de fotos que me han encantado (aunque esté mal que yo lo diga).





eres un crack!!!
Que tal los MacDonald germanos??? Son de tu agrado??
Porque no un post sobre diferencias MacDies??? Yo te prometo que te voy a dedicar uno sobre los MacDies nippones…
Pasatelo bien y sigue contandonos
Un abrazo
por cierto…
voy a hablar con David Martos para pagar a medias al matón que vamos a mandar a tu casa para que te parta las piernas… de buen rollo… sin acritud XDDDDDDDD
eres un crack… me reafirmo en lo dicho!!!
Nico, no te preocupes, yo pongo toda la pasta. Este cabrón no me deja sin negocio. ¡Vamos!
jajajajaajaj xD me he reído muchísimo con el vídeo. Todo un homenaje a la fisssssnura de Nico y a los usos de los husos de David
jajajaja
grande, crack!
podrias decirme si queda bien en el comienzo de u poema poner:
Andando a orillas……… mil gracias si puedes conetsat a mi email, gracias nuevamente. lian
podrias decirme si queda bien en el comienzo de u poema poner:
Andando a orillas……… mil gracias si puedes conetsat a mi email, gracias nuevamente. lian