Como casi siempre, toda historia tiene dos partes:
Los ganadores que anotan dos tiros libres con el reloj a cero y empate en el marcador tras una falta recibida a una décima del final.
Y los que no dan crédito a que la opción de ganar el partido en la prórroga se desvanece por una falta tonta.







Genial comparación, compañero.

La primera, genial en todo: Expresión, momento, fondo…
El caminito de luces me lleva a la cabeza y ésta a la camiseta en tensión.
Me gusta!