Las dos caras de la moneda
Como casi siempre, toda historia tiene dos partes:
Los ganadores que anotan dos tiros libres con el reloj a cero y empate en el marcador tras una falta recibida a una décima del final.
Y los que no dan crédito a que la opción de ganar el partido en la prórroga se desvanece por una falta tonta.

