Fotografía y U2. Quienes me conocen saben de sobra (y están hartitos de ello) que son dos de mis principales aficiones, dos de mis principales motivaciones. Por un lado la fotografía es el modo en que me expreso y lo que espero que sea un día de estos el sustento económico de mi familia (cuando la tenga) y por otro la música de U2 es lo mejor que me podía haber pasado en ese ámbito, aunque gustarme un sólo grupo musical no diga mucho de mi gusto por la música, pero lo que es es.
En verano de 2005, la Vertigo Tour de los irlandeses aterriza en España. Un servidor pudo gozar de los conciertos de San Sebastián y Madrid, desde la grada, aunque intenté entrar acreditado como fotógrafo aunque eso me supusiera disfrutar de sólo tres canciones. No pudo ser. Desde mi asiento en el graderío de Anoeta y el Calderón veía como un selecto grupo de fotoperiodistas podía sentir respirar a Bono y, lo que es mejor de todo para mí, inmortalizarlo en sus cámaras. Envidia al cuadrado.
Lo más envidiable de todo sucedió en Madrid, cuando Bono cogió una de las cámaras de estos fotoperiodistas y empezó a hacer fotos al público, terminando con una a sí mismo que al día siguiente comprobé que era del periódico EL MUNDO. Mucho ha llovido desde entonces y jamás creo que olvidaré lo que ese momento supuso para mí y lo que supondría que me pasara algo similar. Lo siento, es quizá muy friki pero así soy yo.
Hoy, no sé muy bien por qué, me dio por buscar por Internet esa foto y me topo con un relato del fotógrafo en cuestión, Alberto Cuéllar, quien cuenta cómo vivió esos momentos. Si por algún casual este fotógrafo me lee, que sepa que desde hace más de dos años le envidio por una razón más (la primera es ser profesional de la fotografía, que no es fácil) y le felicito por tener ese chispazo de genialidad al pedirle a Bono que se hiciera un auto-retrato.


Hoy he podido saber que los "simpáticos" de Tick Tack Ticket han puesto a la venta, de ‘strangis’, más entradas para los conciertos de U2. He visto en foros a unos que decían que era verdad y otros que era mentira. Como con esta gente no me canso, pues me he decidido a llamar y, voilà, tengo entrada para el concierto de Madrid
. Así, mis vacaciones se amplían un día más, hasta el día 12 en que vuelva a Sevilla (no sé aún a qué hora, cuando me canse de la capital jeje).





Pues sí señoras y señores, éste que aquí escribe muy de vez en cuando (cada vez menos) va a poder disfrutar en directo de la magia de Bono, The Edge, Larry Mullen Jr. y Adam Clayton. Resulta que un colega de mi amigo Pepo se ha quedado con una entrada "colgada" y estaba buscando a alguien a quien vendérsela; y ese alguien he sido yo, quien por 90 euros (30€ más de lo que cuesta, pero es lo que tiene la reventa) he adquirido la entrada que le sobraba, sita en puerta 24,25, ppal. Alta Par, Sector 6, fila 15.



