Hasta el año que viene, verano, que te resistes a irte aun estando en octubre ya.
Grabado con la 5D Mark II y el 50 mm. f/1.8 en la playa de Monte Gordo, junto a Vila Real de Santo António, al sur de Portugal, en una calurosa tarde de octubre.
Hasta el año que viene, verano, que te resistes a irte aun estando en octubre ya.
Grabado con la 5D Mark II y el 50 mm. f/1.8 en la playa de Monte Gordo, junto a Vila Real de Santo António, al sur de Portugal, en una calurosa tarde de octubre.
Aprovechando un poco más el juguetito nuevo para la cámara, el Magic Arm, y no dejándolo solamente para los partidos de baloncesto, me cogí el otro día la 5D MarkII y la bicicleta y me di una vuelta por el centro de mi ciudad (parque de Mª Luisa y Plaza de España incluidos):
Al hacerlo a última hora de la tarde el sol estaba muy bajo, había muchas sombras y la cámara, al estar en modo semi automático con prioridad a la obturación e ISO 100, muestra el cielo expuesto pero todo a contraluz (a excepción de los últimos planos que la puse en manual midiendo al suelo).
No es del todo fácil el montaje (y quitarte el miedo a quedarte sin cámara tampoco), ya que hay que tener en cuenta que la cámara esté bien sujeta, que no tropiece con nada -ruedas y/o pedales- y, sobre todo, que no se vea muy afectada en caso de que nos caigamos.
Debido a las vibraciones de los adoquines, más de una vez tuve que apretar un poco las tuercas, ya que la cámara tendía a irse inclinando hacia el suelo cada vez más, aunque por norma general el Magic Arm se porta estupendamente y es una roca cuando se queda fijo.

Como se ve en la foto superior, la correa de la cámara servía de “cable” de seguridad, a la par que lógicamente prevenía que éste quedará colgando y llevádose consigo toda la mierda del suelo de la ciudad. También hay que tener especial cuidado con no pisar con la pinza los cables de los frenos, ya que de ser así, ¡no frena la bici y ostia asegurada!
Probaré otro día (a ver si con una bici mejor, que ésta data de 1993) a otra hora y teniendo más cuidado en los planos y la exposición. Seguiremos informando
Hace poco por fin me pude comprar un par de Pocket Wizards. Son dos aparatitos bastante caros que hacen posible el disparar la misma fotografía con, como mínimo, dos cámaras de fotos a la vez (o un flash) de manera inalámbrica (por radiofrecuencia). Hoy los he probado en un evento concreto y con unas condiciones normales (no en casa como hasta ahora):
Me he llevado dos cámaras: la Canon EOS 5D MarkII como principal siempre conmigo y la Canon EOS 30D como secundaria y, por tanto, remota. En un primer momento he colocado la remota con el Sigma 10mm. ojo de pez en la canasta, a la altura de la vista.
El cable que sale del PW a la cámara es el necesario para que la cámara se dispare; al contrario de lo que me pensaba, colocar el Pocket Wizard en la zapata del flash sólo sirve para la cámara que dispara, no para la disparada. Me hice con uno por un módico precio en eBay.
Para esta situación, me he ayudado del trípode recién comprado también en eBay para situarlo, metiendo una de sus patas por el propio soporte de la canasta para que tanto el trípode como la cámara no estuvieran demasiado separados y, por tanto, haciendo peligrar su integridad. Esta posición no me ha dado muchas alegrías, tan sólo quizá (y gracias a que yo no estaba presente, que siempre da apuro acercarse tanto a alguien):
Tras hacer el ataque del Cajasol con las dos cámaras, me he ido con la markII a la otra banda, para hacer los dos ataques, uno con el 70-200 y el otro desde la distancia con la cámara en la base de la canasta y el 17-40mm.
Aquí la cámara estaba un poco más expuesta a la catástrofe por caída de jugador, ya que el trípode estaba abierto a tope y ocupaba parte del suelo, con lo que alguno podría haberlo pisado. También, el conjunto cámara y bola podría haber saltado por los aires si alguna le da con el pie sin querer más o menos fuerte. Algún que otro “uyyy” dije desde la otra punta, ya que un par de jugadores cayeron justo al lado, pero por suerte ni siquiera la movieron.
Y por último, probé a montar el 70-200 en la secundaria y colocarla en la esquina del ataque del iurbentia Bilbao, situándome yo con el 24-70 y la markII en la canasta donde atacaba el Caja, para seguir haciendo los dos ataques.
Como veis, al estar colocada la cámara para hacer las fotos en disposición vertical, el PW queda hacia la izquierda y la antena en horizontal; ésta no es la posición más correcta según las instrucciones; lo ideal es tenerlo con la antena en vertical, y es por esto quizá por lo que de éstas sólo tenga unas pocas, y no todas las que creo que debería porque he pulsado muchas veces el disparador desde la otra punta. Quizá deba probar también otro canal, por aquello de las interferencias.
En el próximo partido intentaré colocar la remota en la canasta, tras el cristal, ya que un Magic Arm de Manfrotto está llegando desde Canadá.
Y resumiendo la experiencia:
Tengo aún que depurar esta forma de trabajar, porque el PW no ha funcionado al 100%, ya sea por interferencias o por la disposición de la antena, pero a priori es una experiencia gratificante y que te hace trabajar de otro modo (y muuuuchas fotos que borrar).
Por supuesto, mil gracias al departamente de comunicación del Cajasol, Nacho y Virginia, por dejarme hacer estas cositas a mi antojo