Emilio Cobos lo ha hecho:
Uno de los hombres que más ha hecho para que el Cajasol, ese que ha estado unos cuantos (aunque parecen siglos) años tonteando con el descenso de la ACB, y que acababa las temporadas en una mediocre duodécima plaza, se marcha de la pista de Vistalegre, en Madrid, tras perder ante el Real Madrid, su otro equipo, con el que ganó títulos, en su otra pista, puño en alto, con la chaqueta ya quitada tras el trabajo hecho y con la satisfacción en el rostro que sólo muestran los ganadores. Los jugadores celebran en el centro de la cancha, pero los técnicos siempre quedan en un segundo plano; un plano que debería ser primero no sólo para Plaza, sino para sus ayudantes, sus médicos, sus encargados de prensa y marketing, su gerente…
Fuera la chaqueta, hemos acabado el trabajo; puño en alto por dejar al Cajasol 6º de la ACB; por ponerle las cosas más difíciles que ningún otro equipo al Barça en la Copa del Rey, por ser el único equipo de cuartos de final de los Playoffs en forzar el tercer partido y no desfallecer hasta que quedaban 30 segundos para acabar el partido.
Gracias, Joan.



















