Con globos amarillos bien elevados con la frase “Los derechos humanos por encima de todo” en cuatro idiomas llamaba la atención Amnistía Internacional a todos los que hoy miércoles 10 de diciembre, día internacional de los derechos humanos -cuando se conmemoran sesenta años de su declaración-, pasábamos por la Plaza Nueva de Sevilla.
Más o menos simbólicamente, han recogido firmas para que todos los firmantes se comprometan a cumplirlas y a hacerlas cumplir. Un globo era el regalo para los más pequeños (alguno de ellos que querían firmar también).
Y a colación de estos derechos tan básicos como necesarios de los que todos nos acordamos un poco más hoy, un grupo de adolescentes brasileños están de gira por España para, a través de la danza y la música, recordarnos a todos que en Brasil, estos derechos se sigan vulnerando como si tal cosa. Se llaman “Quilombagem” y el día 16 los veré actuar en el Lope de Vega, un espacio que ha cedido su sala para esta actuación y cuya recaudación irá casi íntegramente destinada a construir un centro cultural en Açailândia; y digo casi porque el 10% se lo lleva la SGAE…






