Ayer viernes estuve de público (y fotógrafo puntual) en la ceremonia de graduación de la promoción 2004-2009 de Periodismo, en la Facultad de Comunicación hispalense. Discursos bachilleratiles y Galianiles aparte, Antonio López Hidalgo, vice decano de prácticas, formuló su discurso de clausura en torno a esos profesionales que “primero llevan café a sus jefes para luego quedarse con sus olivettis” (no hay que recordar el amor por el papel que tienen las facultades, como si la radio y la tele fueran secundarios y subordinados a las columnas y la tinta), redondeando con la frase de la noche: “Internet todavÃa no sirve ni para envolver pescado”, en comparación con esos grandes reportajes periodÃsticos escritos que, un dÃa después de su publicación dejan de tener utilidad para el lector.
Un dÃa antes, el jueves, el único premio Pulitzer español presentaba su nuevo medio de comunicación digital, o empresa de periodismo, Piraván, y lo hacÃa en su sede de Gijón ante dos cámaras y un iMac. Organizar una rueda de prensa nunca es tarea fácil, y con diez periodistas que asistan las empresas ya se dan por contentas. El jueves éramos 50 los que seguimos a Javier Bauluz a través de mogulus Livestream (que no daba más de sà y algunos pasábamos el audio vÃa GTalk a los que se habÃan quedado fuera de la Antique del Periodismo), pudiendo preguntar como si de una rueda de prensa fÃsica se tratara. La conclusión: “queremos refundar el Periodismo (…) y en Internet es donde lo vamos a hacer”.
¿A quién le echamos cuenta?





